TRUMP PIERDE LAS MIDTERMS
Por Theo Belok
Ayer fueron las midterms, es decir las elecciones legislativas de medio término, celebradas por todo el territorio nacional. El castigo en las urnas a Donald Trump abre paso a una nueva hegemonía demócrata en el Congreso. El maremoto azul que marca esta victoria se vio impulsado por un aumento en el coste de vida, la inflación y el rechazo a la guerra contra Irán. Esto abre las puertas a una agenda demócrata woke lista para profundizar el declive social definitivo de los Estados Unidos. A continuación los resultados establecidos donde se observa en el primer mapa las elecciones por el Senado, mientras que en el segundo se observa el resultado de la pugna por los 435 escaños de la Cámara de Representantes.
El veredicto de las urnas
Fuente de los mapas electorales: Euro News (1)
Anatomía de la caída republicana
Ayer mismo predije que los republicanos perderían (2) la Cámara de Representantes y muy posiblemente el Senado, así sucedió. Fue una ola azul, un tsunami que arrasó con los republicanos. Los demócratas arrebataron históricos bastiones que parecían inexpugnables como Texas y Kansas, superando cualquier previsión moderada de las encuestas. Cayeron Carolina del Sur y Carolina del Norte, Iowa, Ohio y Mine. El escenario no pudo ser peor.
Esto no fue una simple oscilación electoral, sino un voto bronca multidireccional proveniente como era de esperar de los demócratas, pero también de la propia base electoral trumpista adepta a la idea de America First. Esto se sumó a toda una clase media trabajadora resentida que no ve mejoras en su situación doméstica al tiempo que observan como miles del millones de dólares se dirigen hacia el exterior, para costear una guerra impopular que nadie eligió.
Ni el propio regreso de Elon Musk respaldando el oficialismo pudo revertir la caída. Musk se consolidó como el mayor donante político del ciclo electoral al inyectar al menos 474 millones de dólares para apoyar a candidatos del Partido Republicano y causas conservadoras (OpenSecret)
La responsabilidad de Donald Trump
y la crítica de JD Vance
La centralidad absoluta de Trump en la campaña, nacionalizó la elección. Él mismo estuvo recorriendo numerosos estados diciendo a sus partidarios que votaran pensando que en las boletas salía su nombre. Gran sorpresa se llevó el mandatario cuando la elección se transformó en un referéndum sobre su figura y sus medidas más radicales e impopulares, como las redadas del ICE que enfurecieron a los demócratas y la guerra contra Irán que irritó fuertemente a una parte significativa de los republicanos, independientes y los mismos demócratas.
Desde hace meses vengo señalando el desmoronamiento del Partido Republicano, cuyas propias filas ya califican estas elecciones como un 'baño de sangre'. Desde hace medio año, los principales referentes e influencers trumpistas fueron desertando del partido, bajo graves acusaciones de traición. Esta ruptura dejó en claro que la confianza depositada se había quebrado por completo y que el impacto en las elecciones de mitad de mandato sería inevitable.
"Trump quedó acorralado entre cumplir las promesas a su base de seguidores —entusiasmados con su consigna de 'no iniciar nuevas guerras'— y ceder ante la presión de la facción neoconservadora belicista. El estallido del conflicto forzó una pulseada interna en la que el líder republicano terminó distanciándose de sus promesas no intervencionistas. Contra todo pronóstico, Trump desestimó públicamente los reportes de su propia Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard —quien terminaría renunciando a su cargo tras sostener que Irán no presentaba una amenaza inminente—; boicoteó a congresistas clave del ala aislacionista MAGA como M.T. Greene y T. Massie; y atacó a comunicadores que lo acompañaron por casi una década como Tucker Carlson y Megyn Kelly. En su lugar, el mandatario celebró el encendido respaldo de figuras del establishment conservador pro-guerra como Mark Levin y Ben Shapiro, a pesar de que este último fue un férreo opositor en sus inicios republicanos, llegando a publicar en la primavera de 2016 columnas en The Daily Wire donde manifestaba explícitamente que 'nunca votaría por Donald Trump'. (3)
El voto en las urnas hizo patente el descontento masivo por las acciones de Donald Trump.
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, publicó en su cuenta de X (Twitter) (4) un extenso análisis tras la derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato, citando datos de una encuestadora sobre los votantes republicanos que eligieron a los demócratas.
"La verdadera razón por la que perdimos es obvia para casi todos. Otro encuestador, una de las personas más inteligentes que conozco en política, me dijo ayer que perderíamos la votación general por 13 puntos. Tenía un sentimiento negativo antes del martes, pero incluso yo me sorprendí con esto. En sus encuestas, vio que muchos votantes de Trump en 2024 estaban enojados y planeaban votar por los demócratas. Les preguntó a esos votantes que nos habían abandonado qué los haría volver a nuestro equipo. Las cuatro respuestas principales, que representan casi todas las respuestas, fueron:
1) Poner fin a la guerra.
2) Centrarse en el costo de vida/inflación.
3) Poner a Estados Unidos primero.
4) Cambiar nuestra relación con Israel.
Nuestros votantes se presentaron. Y las cuatro razones anteriores son la razón por la que muchos de ellos votaron por los demócratas. Esto es según un encuestador que acertó con los resultados."
Veamos a continuación algunos de estos aspectos bajo una lupa.
La economía y el bolsillo americano
El aumento de la inflación debido al incremento del gasoil y el crudo por las guerras en Ucrania e Irán, producen un fuerte descontento por el elevado coste de vida, los alquileres altos, el precio de los combustibles, los intereses de las tarjetas y las tasas hipotecarias asfixiantes. Todos estos factores destruyeron la base electoral trumpista que esperaba cambios positivos al respecto.
Se puede vislumbrar el pragmatismo del votante norteamericano. La clase media castigó la falta de soluciones materiales inmediatas, demostrando que "el bolsillo manda" por encima de cualquier lealtad ideológica o personalista.
Un dato relevante, la mayoría de los Estados del Cinturón del Oxido que una vez supieron apoyar a Trump por su apoyo a la reindustrialización y la defensa de los trabajadores, pasaron a manos demócratas. Y en Michigan el ganador no fue cualquier demócrata, fue Abdul El-Sayed, médico y progresista, se impuso derrotando al republicano Mike Rogers. De esta manera El-Sayed se convirtió en el primer senador musulmán de los Estados Unidos, lo que supone un duro golpe a un Occidente en declive.
La trama geopolítica: Irán e Israel
El desgaste provocado por ocho meses de guerra contra Irán terminaron por pasar factura. Los norteamericanos no quieren más guerras, ese era el atractivo de Trump que pretendía el Premio Nobel de la Paz y durante todo su primer mandato cumplió su promesa.
Muchos trumpistas según JD Vance miraron con recelo la estrecha relación con Israel y la guerra de los 12 días del 2025. El electorado castigó los costos billonarios de financiar frentes externos mientras las prioridades internas crujían.
Según POLITICO, el Pentágono admitió haber gastado en la guerra del 2026 unos 47.100 millones de dólares hasta mediados de octubre, y eso sin incluir las pérdidas multimillonarias en bases norteamericanas destruidas por Irán, estos datos hacen que la situación para Estados Unidos sea aún más caótica. Esta guerra tiene un rechazo del 65% de los estadounidenses (5).
El doble voto castigo: "America First" + Demócratas movilizados
El mismo día de la votación, en un intento tardío de recuperar el voto patriota no intervencionista, Trump anunció que frenará los casi 4.000 millones de dólares anuales en ayuda militar a Israel. (POLITICO 6)
La excongresista trumpista Marjorie Taylor Greene (republicana por Georgia), quien durante su mandato en el Congreso intentó, sin éxito junto a Thomas Massie, recortar la ayuda militar a Israel, sugirió que el anuncio estaba motivado por el miedo ante una derrota inminente.
«Es asombroso cómo la posibilidad de que los republicanos sean aniquilados en las elecciones de mitad de mandato cambia la opinión pública», dijo Greene en las redes sociales, y continuó: «Que Netanyahu le dé permiso a Trump para poner fin a la ayuda anual a Israel no va a cambiar los resultados de las elecciones de hoy. Pero sí demuestra lo desfavorables que son las encuestas sobre ese tema». (POLITICO 6)
Los partidarios del "America First" que se sintieron defraudados por las promesas incumplidas en el frente interno y por el desvío de la agenda hacia la aventura bélica en Medio Oriente. El periodista conservador número uno del país, el famoso Tucker Carlson —el mismo que estuvo entre los posibles candidatos a ser vicepresidente en este segundo mandato de Trump—, abandonó por completo el partido hace meses (NBC News 7) debido a desacuerdos por su política exterior, acusando al líder de no ser leal con los Estados Unidos. A un día de las elecciones el primero de noviembre, Carlson afirmó sin pruebas en su cuenta de X (Twitter) que la administración de Donald Trump, bajo una fuerte presión del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, evalúa lanzar un ataque nuclear contra Irán (Yahoo News 8) El propio Donald Trump negó formalmente la veracidad del mensaje de Carlson. Sin embargo, no deja de ser cierto que Trump mismo, dio verosimilitud a Carlson cuando declaró días antes en Mar-a-Lago de manera provocativa que "Pickaxe Mountain es un objetivo que se podría destruir en 10 minutos" sumado a reiteradas diatribas con tintes genocidas de "borrar toda una civilización" o enviarlos a la "edad de piedra" al referirse a Irán. A esto último sumemos que el difunto Sheldon Adelson, quien fuera uno de los magnates de casinos más ricos del mundo y el principal mega-donante financiero del Partido Republicano, el 22 de octubre de 2013 propuso la idea de tirar una bomba nuclear en Irán como una "táctica de negociación" frente al programa nuclear de Irán (Times of Israel 9), (Huffington post 10).
Por su parte la movilización de la oposición demócrata fue vigorosa, el "voto bronca" contra las redadas del ICE y el desmantelamiento institucional de los mandatos DEI enfurecieron a los progresistas. A esto se superpone un corrimiento histórico en demografías clave como los jóvenes, los afroamericanos y un electorado latino que le dio la espalda al oficialismo.
La "avalancha Woke" que acelerará el declive
Ahora los republicanos se enfrentan al desafío de perder el poder Legislativo en manos de una oposición envalentonada por victorias de perfiles hiperprogresistas y colectivos identitarios de minorías.
Se espera un nuevo avance de las agendas culturales globalistas que dividirán aún más al país, paralizando la gestión de Washington y profundizando la decadencia de la infraestructura social y política de EE. UU. ante los desafíos de potencias externas emergentes.
CNN informa que se espera que el líder demócrata Hakeem Jeffries se convierta en el próximo presidente de la Cámara de Representantes y será el primer hombre afroamericano en ocupar ese cargo.
Por otro lado la victoria de la demócrata Keisha Lance Bottoms en Georgia fue particularmente sorprendente. Se convirtió en la primera gobernadora afroamericana de Estados Unidos tras derrotar al multimillonario republicano Rick Jackson, seguidor de MAGA.
Se viene el revanchismo y las persecuciones judiciales
A pocas horas de conocerse la gigantesca victoria demócrata, Robert García, congresista demócrata que previsiblemente se convertirá en presidente del comité de supervisión de la Cámara de Representantes, hizo una brevísima declaración dirigida a Trump y su familia: "Contraten abogados". Se especula que al caer la Cámara de Representantes y el Senado bajo control demócrata no solo se impediría gobernar al presidente, sino que la oposición pondrían en marcha un nuevo impeachment (Juicio político de destitución).
El fin de una era y el laberinto del veto
La primera reacción de Trump tras reconocer el avance demócrata, fue amenazar con usar el veto presidencial de forma sistemática ante las leyes de la nueva mayoría progresista.
Trump ya ha dicho que vetará prácticamente cualquier cosa que los demócratas quisieran hacer si las elecciones de mitad de mandato no le eran favorables.
Se prevé que los próximos dos años estén marcados por una profunda parálisis institucional. Estados Unidos se adentra en un terreno de confrontación directa —e incluso de potencial guerra civil— donde la polarización extrema emerge como la única ganadora. Este escenario consolida el desgaste irreversible de su hegemonía global; una potencia hoy víctima de sus propias contradicciones internas y de élites globales dispuestas a hundir al país con tal de imponer su agenda.
Por Theo Belok, padre de la Teoría Soberanista; escritor y analista geopolítico, autor de "Globalismo: ¿Qué es y cómo derrotarlo?" y "Trump contra el Globalismo" . Sigue sus análisis en su sitio oficial: teoriasoberanista.com




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