Borrador.Genealogía del progresismo y el conservadurismo-
Por Theo Belok
A continuación desarrollaré las líneas fundamentales del conservadurismo natural soberanista y lo que considero que delimita de manera clara las diferencias con el progresismo/wokismo. Algunas de estas concepciones estaban expresadas de manera germinal en mis ensayo "El Origen del globalismo" (2022) y en mi libro "Globalismo: ¿Qué es y Cómo derrotarlo?" (2024).
Distintas formas de vida producen distintas concepciones del mundo, del tiempo, del orden y de la autoridad y viceversa. La organización humana ha variado durante milenios, pero particularmente dos revoluciones materiales han cambiado las condiciones de vida de manera significativa: la revolución neolítica y la revolución industrial. Las mismas posibilitaron el salto de las sociedades nómadas a sociedades sedentarias, en estas últimas se formaron los asentamientos necesarios que posibilitaron el nacimiento de las primeras Ciudades-Estado y las primeras civilizaciones propiamente dichas.
ARQUETIPOS CIVILIZATORIOS
Las sociedades nómadas acostumbradas al cambio constante en sus condiciones de existencia, maximizaron su importancia y lo convirtieron en un estilo de vida, su reivindicación histórica moderna llevó el nombre de: progreso. Como cazadores y recolectores, una vez agotados los recursos de un lugar, la misma lucha por la supervivencia llevaba a estas tribus a explorar nuevos lugares para volver a explotarlos. El ir de un lado hacia el otro, del punto "A" al punto "B" va acompañado de una idea particular de espacio y tiempo lineal. Los recursos por obtener en el próximo desplazamiento serían un escenario mejor que los recursos que se agotan en el punto inicial, de allí la sobreestimación de que lo que vendrá es mejor o que se posee.
Las sociedades sedentarias acostumbradas a la permanencia y una mayor previsibilidad en sus condiciones de existencia, maximizaron su importancia y las convirtieron en un estilo de vida, su reivindicación histórica llevó el nombre de: Tradición. La idea de la continuidad histórica en un lugar es una forma de girar sobre si mismo, va acompañado de una idea particular de espacio y tiempo circular. Los asentamientos generan arraigo y pertenencia a la tierra asi como independencia de lo que provee espontáneamente la misma, la idea de producir los propios alimentos en vez de solo recolectarlos-consumirlos-agotarlos, fue un salto conceptual un salto hacia la soberanía de la vida en forma de mayor autonomía existencial. El humano se emancipa de las condiciones dadas y comienza a forjar producir sus propias condiciones; satisfechas las necesidades básicas, las preocupaciones pasan a mejorar lo existente, cultivar la escritura, la ciencia y valorar las condiciones que hicieron todo posible: permanencia, previsibilidad, estabilidad, arraigo a la tierra, culto a los ancestros que murieron en la tierra donde uno nace (idea primordial de Patria)los excedentes productivos impulsaron el comercio, los mercados la abundancia y la prosperidad.
La riqueza fruto de la producción de la tierra, se hizo apetecible para quienes acostumbrados a no-producir se dedicaban al saqueo, numerosos pueblos nómadas vivían del saqueo extractivo de las ciudades sedentarias (Imperio Mongol). En las sociedades sedentarias nace la idea de límite, frontera y ciudades amuralladas con ejércitos protectores.
De todo lo anterior surgen dos profundas corrientes de pensamiento metapolítico, que trascienden las ideologías, es decir dos cosmovisiones, o maneras de ver el mundo y al humano. Esto se tradujo a narrativas, mitos y símbolos que legitimaron determinadas formas de existencia.
De la primera nace el progresismo. De la segunda nace el conservadurismo.
Detrás de cada cosmovisión o teoría se encuentra una concepción filosófica acerca de la existencia, el Ser y las cosas; esto abarca también una perspectiva sobre la humanidad y la realidad social.
Nomadismo y sedentarismo deben entenderse aquí como arquetipos civilizatorios y psicológicos, no como categorías etnográficas puras y determinismos absolutos. El salto evolutivo de las sociedades nómadas a las sedentarias produjo también sociedades semi sedentarias y semi nómadas en un estadio intermedio. Y aún hoy en sociedades sedentarias afloran rasgos nómadas primitivos.
Este enfoque totalmente innovador deja entrever la esencia de una problemática actual. Conservadurismo y progresismo, más que ideologías, son dos cosmovisiones, modos o maneras contrapuestas de ver, entender y concebir el mundo, y, por lo tanto, vivir de acuerdo a ellas.
El progresista en primera instancia basa su visión en el constructivismo, el existencialismo y el derecho positivo. En segunda instancia por emparentamiento conceptual, el progresista también se nutre del marxismo, de la escuela de Frankfurt, el wokismo y el postmodernismo.
El conservador en primera instancia basa su visión en el esencialismo, la teleología y el derecho natural. En segunda instancia por emparentamiento conceptual, el conservador se nutre de ideas nacionalistas, ideas racionalistas, tradicionalistas, filosofía clásica y religiosas.
Exploremos estos conceptos que definen las grandes tendencias que se encuentran por detrás de todo fenómeno social.
Los progresistas son quienes analizan la realidad social desde una perspectiva constructivista y existencialista. Rechazan la idea de un orden y una ley natural, considerando estos conceptos como obsoletos e inflexibles. El trasfondo es un subjetivismo voluntarista, no existen límites naturales objetivos, la voluntad redefine la realidad y el deseo crea legitimidad. Ponen un fuerte énfasis en la autonomía absoluta del individuo y en la capacidad de cada persona para crear su propio fundamento en una autoconstrucción ilimitada. Es la búsqueda de sentido en lo nuevo, innovador solo por el hecho de serlo y sin más consideraciones.
Los conservadores son quienes suelen abordar la realidad social desde una perspectiva esencialista y teleológica, creyendo en la existencia de un orden y una ley natural que pueden ser comprendidos a través de la razón y la ciencia (conservadurismo natural), la revelación (conservadurismo religioso) o la tradición (conservadurismo institucional).
El trasfondo común es la creencia en un cosmos objetivo, con límites naturales, jerarquías funcionales y con un telos (fin, propósito, meta u objetivo.). Ponen un fuerte énfasis en el deber, la virtud, la pertenencia, la permanencia, la continuidad y la naturaleza humana. Es la búsqueda de sentido en lo que permanece inmutable, imperecedero, perenne.
El esencialismo: postula que cada cosa o ente, constituye un ser determinado, caracterizado por un conjunto de rasgos fundamentales que le otorgan una esencia, la cual lo define y lo distingue de los demás.
La teleología: sostiene que las cosas tienen una tendencia inherente y natural hacia un propósito; de la esencia de cada ente se deriva una finalidad.
Si un ser tiene esencia y finalidad, es susceptible de perfeccionamiento. Puede mejorar o deteriorarse dentro de sus límites naturales. Este proceso de perfeccionamiento se considera virtud, que implica ordenar nuestra voluntad e inteligencia en busca del fin último del ser humano. En la antigua Grecia, a la virtud se le conocía como areté, que representa la plenitud de las capacidades constitutivas de la naturaleza.
El conservador sostiene que la realidad tiene una estructura objetiva, que existen diferencias naturales y funcionales entre los entes y entre las personas. No hay personas iguales. No todo deseo legitima transformación social, y la voluntad por si misma no cambia las leyes naturales.
Por otro lado, el progresista defiende la idea de igualdad de resultados, ya que considera que todos somos ontológicamente iguales y que, desde el nacimiento, poseemos las mismas capacidades, motivaciones, funciones y talentos; desarrollar estas habilidades depende únicamente de la práctica y la voluntad. Si no se logran desarrollarse es porque otra fuerza exógena lo impide. De allí el emparentamiento con la dialéctica absoluta del amo y el esclavo.
Para el conservador, las diferencias son espontáneas y tienden a la complementariedad, solo defiende la igualdad ante la ley; mientras que el progresista busca igualar a las personas de manera forzada a través de la ley positiva y el aparato coercitivo del Estado.
El progresismo frecuentemente es una corriente ideológica que hoy se posiciona principalmente dentro de la izquierda democrática (aunque haya permeado algunos sectores de derecha). Sus fundamentos principales incluyen la búsqueda de la igualdad, la protección de las libertades individuales absolutas y la intervención extrema en la nivelación forzada. En términos generales, el progresismo se posiciona en el lado izquierdo del espectro político e incluye otras ideologías como la socialdemocracia y el socialismo democrático.
El progresismo como vimos, bebe de ciertas corrientes de pensamiento:
El constructivismo: que afirma que la realidad es una construcción social. No existe nada espontaneo, ni construido por la naturaleza.
El existencialismo: es una corriente filosófica individualista que sostiene que la existencia precede a la esencia y rechaza la idea misma de esencia y naturaleza humana. Por lo que también rechaza un telos o finalidad.
Cada individuo debe crear su propósito a través de sus elecciones y acciones absolutas.
Es lógico que, al glorificar el cambio, rechace cualquier idea de una verdad objetiva; por ello, el subjetivismo y el relativismo exacerbado forman parte de esta cosmovisión, constituyendo el motor del nihilismo.
Para los existencialistas, los seres humanos existen primero y luego
determinan su esencia a través de sus acciones, la mera voluntad o elección. Llevado a la práctica justifica afirmaciones como: "Una mujer se hace, no nace,
un hombre se hace no nace".
Si para el existencialismo el humano es autocreación ilimitada, la subjetividad es libertad. Es el mismo subjetivismo que impregnó los ideales libertarios en el siglo XX. Individuos atomizados, abstractos, subjetivos, escindidos de todo vínculo social genuino y toda forma de arraigo natural.
Tienden a creer que la naturaleza es algo opuesto a la libertad, ya que limita su voluntad. Las últimas corrientes transhumanistas y biotecnológicas, tienen detrás al progresismo, y las amenazas de un mundo distópico puede hacerse realidad muy pronto si no se educa sobre estas distinciones.
EL LEGADO DE LAS SOCIEDADES SEDENTARIAS: CONSERVADURISMO
La sociedades sedentarias dieron a luz un ordenamiento jurídico edificado sobre la piedra, basado no en caprichos y subjetividades, sino en verdades inmutables presentes en la naturaleza. Así nace el Derecho Natural.
El Derecho Natural es una corriente filosófica y jurídica que sostiene la existencia de principios universales y eternos que sustentan la ley y la justicia. Se fundamenta en la creencia de que hay principios inherentes a la naturaleza humana y al orden moral que deben ser respetados y aplicados en la creación y ejecución de las leyes. Estos principios son considerados universales, inmutables e independientes de la voluntad humana. La Ley Natural surge de la propia naturaleza humana y se encuentra en consonancia con la razón y la justicia.
Para la Teoría Soberanista y el conservadurismo natural soberanista, la libertad es comprendida dentro de un marco natural y objetivo. El humano forma parte del orden natural y biológico. Forma parte de un orden social relacional. Individualmente logra su libertad interior al hacer consciente aquellas fuerzas naturales heredadas y biológicas que operan sobre él. La libertad se logra respetando la naturaleza y la biología, no oponiéndose a ellas. La voluntad es la fuerza capaz de transformar y corregir el orden social en consonancia al orden natural.
EL LEGADO DE LAS SOCIEDADES NÓMADAS: PROGRESISMO
Las sociedades nómadas dieron a luz un ordenamiento jurídico edificado sobre el cambio, basado en factores sociales cambiantes producto del choque y/o el contacto con otras civilizaciones y circunstancias que variaban frecuentemente. Así nace arquetípciamente el Derecho Positivo.
El Derecho Positivo se refiere a las leyes establecidas por los gobiernos y aplicadas en una sociedad específica. A diferencia del Derecho Natural, el Derecho Positivo es temporal y se ajusta a las transformaciones de la sociedad. Las leyes positivas pueden entrar en conflicto con los principios del derecho natural, lo que puede dar lugar a críticas y cuestionamientos sobre su justicia. Existen riesgo de arbitrariedad e ingeniería social hostil.
La Teoría Soberanista propone que la legislación promulgada por el Estado Nación debe alinearse con los principios del derecho natural; si contraría el mismo, se considera legislación ilegítima y debe ser impugnada.
En resumen, mientras que el Derecho Natural se fundamenta en principios inmutables, el Derecho Positivo puede evolucionar con el tiempo y ser coyuntural. Ambos coexisten y a menudo, pueden enfrentarse en la práctica jurídica. La clave es que el derecho positivo tenga como fuente el orden natural. Se rechaza la reivindicación progresista del Derecho Positivo al margen de la naturaleza.
Para simplificar, he realizado una tabla comparativa que ejemplificará de manera heurística y resumida, conceptos generales hermanados y antagónicos, pudiendo descubrir que la familiaridad de estos no es arbitraria ni casual, sino que posee en ambos casos un origen común, una genealogía de las cosmovisiones, instituciones, valores y formas de adquirir recursos.
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TABLA DE BELOK |
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NÓMADAS |
SEDENTARIOS |
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TRADICIÓN NÓMADA |
TRADICIÓN SEDENTARIA |
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Rechazo de fronteras |
Protección de fronteras |
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*Expansionismo |
*Localismo |
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*Imperialismo |
*Naciones libres |
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*Globalismo |
*Patriotismo |
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*Internacionalismo |
*Nacionalismo |
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*Progresismo |
*Conservadurismo |
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*Intervencionismo |
*Aislacionismo |
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*Tiempo lineal |
*Tiempo circular |
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*Unipolarismo |
*Multipolarismo |
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*Socialismos |
*Capitalismo productivo |
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*Financierismo |
*Industrialismo |
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*Tiranía colectivista |
*Libertad y democracia |
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*Anti propiedad privada |
*Pro- propiedad privada |
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*Extracción de riqueza |
*Creación de riqueza |
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*Dependencia |
*Independencia |
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*Estado Mundial |
*Estado Nación Soberano |
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GLOBALISTAS |
SOBERANISTAS |
A la luz del presente análisis, emerge de manera transversal una realidad frente a nuestros ojos: el origen del progresismo se remonta a las primitivas sociedades nómadas. Por debajo del progresismo se encuentran la antropología, la psicología, las costumbres y el arquetipo civilizatorio del hombre nómada que desvaloriza las fronteras, la propiedad y tradiciones de otros. Ese es el origen y motor subterráneo del globalismo y sus instituciones supranacionales, que llevan impregnadas aquellas tendencias a la explotación y la violencia del hombre por el hombre.
La familiaridad entre nomadismo, expansionismo, imperialismo, internacionalismo, socialismo y globalismo, no hace más que confirmar su carácter destructivo.
La soberanía nacional cuyo escudo es la frontera, y la libertad individual cuyo escudo es la propiedad privada, son los grandes obstáculos que actúan como barreras que impiden la realización de la concentración del poder a escala mundial y su materialización en un colectivismo planetario. Un antagonismo milenario que en cierta forma, llega a nuestros días.
No está de más aclarar que la realidad tampoco es absolutamente binaria, desde luego que existen matices y excepciones: hubo imperios sedentarios, hubo sociedades nómadas con tradiciones, hubo expansionismo conservador, hubo socialismos nacionalistas y hubo globalización capitalista. No obstante lo observable en el cuadro son los rasgos generales y arquetipos civilizatorios diferenciados que han influido a nivel metapolítico sobre las distintas configuraciones sociales a través de milenios.
Una nueva cosmovisión que he llamado Teoría Soberanista o soberanismo emerge como respuesta eficaz a la amenaza progresista/globalista de este milenio, uniendo concepciones hermanadas bajo un destino común a los hijos de la sociedad sedentaria conservadora. Nos une la lucha por la supervivencia, y un estilo de vida junto a valores que forjaron la civilización Occidental. Los amantes de la libertad, la patria y el orden social natural-tradicional, caminan juntos para luchar contra la amenaza globalista-progresista. Emerge aquí la consciencia de una identidad colectiva soberanista.
LA REVOLUCIÓN CONSERVADORA SOBERANISTA
No se trata de un oxímoron entre la palabra revolución y conservadora. La palabra revolución proviene del latín revolutio, formada por el prefijo re- (hacia atrás) y el verbo volvere (girar o rodar) junto con el sufijo -ción (acción y efecto). Su significado original estaba ligado a la astronomía: el movimiento de los astros que vuelven a su punto de partida. Con la Ilustración y la Revolución Francesa, el concepto cambió drásticamente. Dejó de denotar un "retorno al punto de partida" (el ciclo natural) para pasar a significar un quiebre radical del orden establecido.
El soberanista retoma el significado anterior y lo reivindica, la revolución es un giro para volver al origen de sí mismo, no hace referencia al pasado sino a un retorno hacia el centro, una restauración de las esencias en nuestras consciencias, que puedan traducirse en la restauración del orden Tradicional. El mundo en el que vivimos se ha alejado de ese centro primordial.
Para el conservadurismo soberanista, la Tradición no es el pasado histórico concreto, sino la conservación de principios ontológicos permanentes –perennes– que ciertas civilizaciones expresaron de manera más armónica. Desde el soberanismo no se intenta conservar instituciones existentes, se intenta restaurar una relación originaria con el orden.
No se defiende “todo lo antiguo” solo por ser antiguo; ni se rechaza “todo lo nuevo” solo por ser nuevo bajo una lógica de tiempo lineal; sino que juzgamos ambos según su grado de alineación con un orden natural-funcional y sistémico permanente.
Introduje en la Teoría Soberanista una metodología de doble nivel, a nivel micro parte del individuo integrado; en el nivel macro desarrollo el realismo sistémico, desde entonces el soberanismo es una tecnología civilizatoria de preservación sistémica.
Bajo mi nueva visión la Teoría Soberanista conservadora es un SISTEMA DE NEGENTROPIA ORGÁNICA vs DISOLUCIÓN ENTRÓPICA.
Entonces: sedentarismo, soberanía, tradición, frontera, arraigo, productivismo, industrialismo, propiedad, identidad, continuidad y nación, dejan de ser considerados como “buenos en sí”. Pasando a ser: mecanismos históricos de preservación sistémica.
Por otro lado: nomadismo, globalismo, imperialismo, hiperindividualismo, cosmopolitismo, extractivismo financierista, relativismo, nihilismo, progresismo, colectivismo, disolución cultural, ya no serían moralmente “malos” por definición, sino: dinámicas entrópicas que erosionan coherencia funcional e identidad sistémica.
La soberanía ya no sería solamente: capacidad de autodeterminación o independencia política, sino: capacidad de una unidad orgánica para mantener su forma frente a fuerzas disolutivas.
Tradición ya no sería: “costumbres antiguas” sino: memoria estructural acumulada de mecanismos negentrópicos exitosos.
Algunas tradiciones pueden ser decadentes; algunas innovaciones pueden ser legítimas; lo importante sería: si preservan integración funcional, continuidad civilizatoria, la supervivencia nacional y la complejidad organizada.
El verdadero enemigo no sería: la izquierda, el progresismo, ni la modernidad.
Sería: la disolución de estructuras integradas capaces de sostener vida compleja, identidad y continuidad histórica.
Toda civilización enfrenta una tensión permanente entre fuerzas negentrópicas que preservan integridad, identidad y continuidad, y fuerzas entrópicas que impulsan degradación, degeneración y disolución.
1
Libertad vs orden natural. En otro espacio defino la idea de libertad, que de por
si se deriva del texto. En un orden conservador, la libertad no es absoluta, es
condicionada por el orden natural, el hombre es libre en cuanto hace consciente
las leyes naturales y las respeta, un hombre es libre de creer que es un pájaro y
saltar por el acantilado, su voluntad, ni deseo ni percepción subjetiva no
transforma el hecho que no tiene alas y las fuerzas de la gravedad harán que
pierda la vida. Luego describo la idea de que la libertad mas importante es la
interior, la autodeterminación moral basada en el conocimiento de si mismo y el
orden natural, introduzco una teoria de sistemas y funcionalismo para no apelar
a una teología trascendentalista. Efectivamente como dices no soy un
conservador clásico, sino uno natural. Luego describo la libertad exterior como
positiva, la capacidad para autodetermiarse en un proyecto de vida que no
perjudique a otros. El modelo antropologico es un individuo integrado y situado.
La libertad es un proceso no un estado. La voluntad de poder es socialmente
perjudicial si el individuo es egoista, y es eticacemnte legítima si se traduce en
servicio comunitario e identidad de intereses. La riqueza, el poder político, la
fama son formas de autodeterminación elevada de libertad en alto grado. 2. El
punto del capitalismo ya esta muy resuelto en otro lado. 3. Nación vs Imperio la
distinción esta bastante delineada en mi escrito, la nación es local y particular,
el imperio es un nacionalismo degenerado basado en voluntad de poder sin
limites, un universalismo normativizante y una violación al principio de no
agresión, todo imperio ha caido por violar esta ley. El soberanismo no defiende
el expansionismo, ni el progresimo, ni la tiranía. El soberanismo se fusiona con
esta visión civilizatoria para asentarse en principios, no toda soberanía es
legítima, una soberanía que por si misma quiera trasnformarse en
absolutamente hegemónica en todo sentido y aspecto viola la soberanía de las
naciones (unidades sistémicas y funcionales de vida colectiva y comundiades
organizadas) 4. El problema del determinismo. nomadismo ⇒ globalismo ⇒
tiranía sedentarismo ⇒ libertad ⇒ civilización como si fueran derivaciones casi
inevitables. Aflojaré la causalidad rígida, sugiriendo que es una tendencia
general pero no absoluta como sugeriste en el 2do mensaje de la charla. 5. En
cuanto a la moralización de categorias antropológicas, es cierto, debo matizar
bastante. Pasaré del "ciertas formas de vida tienden a favorecer determinadas
estructuras simbólicas y políticas" en vez de: "toda sociedad nómada produce
inevitablemente globalismo/progresismo" 6. El problema de la modernidad y el
enemigo total. El problema real es verlo de maneral temporalmente lineal, es
incorrecto considerarlo como: "lo nuevo es moderno, y como mi propuesta es
nueva, es moderna y por lo tanto no tradicional y no conservadora". Lo
conservador es un retorno a la esencia, al modo de ver el mundo de una
Tradición eterna una especie de Filosofía Perenne sin ser un sincretismo new
age universalista. Bajo toda esta forma de visión el enemigo es todo aquello que
diluye esa forma de tradición o conocimiento primordial natural que se intenta
conservar (más allá del tiempo). Si el soberanismo entra en una suerte de forma
revolucionaria-tradicional, considera todo lo actual como lo decadente, es
revolución porque se intenta volver al origen a traves de un cambio.
FUENTES DE RESPALDO HISTORICO: ([1]) ([2]) ([3]) ([4]) ([5]) ([6])
[1] Enciclopedia Humanidades: https://humanidades.com/pueblos-nomades-y-sedentarios/
[2] Euroinnova. Vivir en
constante movimiento o asentarse en un lugar fijo
https://www.euroinnova.edu.es/blog/que-son-los-nomadas-y-sedentarios
[3] Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Biblioteca Central Pedro Zulen.
https://sisbib.unmsm.edu.pe/exposiciones/fundlima/limaprehisp/talleres3a.htm
[4] Silva Castillo, J. Pierre
Digard, J. (1982). Nómadas y pueblos
sedentarios. Project Muse. https://muse.jhu.edu/book/74569
[5] Diferenciador entre Nómadas
y sedentarios. https://www.diferenciador.com/nomadas-y-sedentarios/
[6] Martínez Rodríguez, Miguel Ángel. (2017). La Formación de los primeros Estados modernos de Europa. Editorial Salvat, S.L.
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