CREACIÓN MONETARIA Y EXPANSIÓN CREDITICIA ENDÓGENA Y EXÓGENA. Theo Belok vs. Alberto Benegas Lynch (h.)
Por Theo Belok.
INTRODUCCIÓN
Dentro del variopinto universo libertario, encontramos en el ecosistema argentino un referente llamado Alberto Benegas Lynch (hijo). Como todo ferviente defensor de la Escuela Austriaca de economía él tiende a realizar un dualismo maniqueo donde todo lo público y político es "malo", contraproducente, ineficiente y generador de desequilibrios; mientras que todo lo privado o proveniente del mercado es "bueno", eficiente, espontaneo y tiende al equilibrio. Como no podía ser de otra manera, ese maniqueísmo ideológico impregnó también la Teoría Monetaria.
Esa lógica supuestamente descriptiva, lleva implícita una agenda normativa y globalista solapada. Nuevamente tenemos a los defensores del sistema financiero y los grandes bancos, creando narrativas ideológicas revestidas de presunta neutralidad.
Sin ahondar en todos los aspectos que se podrían tocar sobre el tema, se analizará particularmente la visión austriaca de Lynch, que atribuye una exogeneidad a la expansión crediticia y la creación monetaria.
Por mi lado, desde la Teoría Económica Soberanista realizaré un desarrollo analítico que intentará demostrar que su visión es errónea y contraria a la realidad, partiendo de la perspectiva de que los mecanismos privados de creación monetaria y expansión crediticia son operativamente endógenos, y que los mismos son capaces de generar desequilibrios sistémicos.
Mi tesis desde la Teoría Económica Soberanista es que la expansión crediticia bancaria es operativamente endógena, porque surge de decisiones descentralizadas de los bancos comerciales. La existencia de un banco central puede modificar los incentivos, ampliar los límites de expansión y socializar riesgos, pero no constituye la causa inmediata ni necesaria de la creación monetaria. Por tanto, la crítica austríaca puede cuestionar normativamente el marco institucional -algo que coincidimos- que favorece dicha expansión, pero no puede convertir una dinámica operativamente endógena en un fenómeno exógeno solo por la existencia de un banco central, ya que el sistema de reserva fraccionaria precede a la existencia de los mismos.
Explicado fácil: ambos coincidimos que el Banco Central debe desaparecer, pero por razones diferentes. Él porque es un instrumento del intervencionismo de los políticos en la economía, yo porque es un instrumento del intervencionismo de los banqueros privados en la economía real. Al mismo tiempo él señala que la inflación es el efecto de una mala política pública, yo señalo que la inflación es el efecto de una expansión crediticia/monetaria que los mismos banqueros impulsan.
CREACIÓN EXÓGENA DE DINERO
En el (video): "Los tres Hayek, Análisis monetario - Alberto Benegas Lynch h" 27:48 min. dice: "la inflación es el efecto, la causa es la expansión exógena de dinero ¿que quiere decir exógena? extraña al mercado, es decir política, exógena al mercado". "...el problema es el aparato político, el problema es la decisión política de expandir"
La afirmación de Alberto Benegas Lynch (h.) según la cual la expansión crediticia bancaria no sería endógena sino exógena —por depender de incentivos políticos y de la existencia del banco central como prestamista de última instancia— incurre en un error analítico fundamental: confunde la condición institucional de posibilidad con la causa operativa de la creación monetaria. Esta confusión no es menor, ya que permite redefinir artificialmente la exogeneidad del dinero y, de ese modo, ocultar la naturaleza endógena del proceso de creación monetaria bancaria.
Los defensores de la banca central afirman que al actuar como prestamista de última instancia, reduce el riesgo sistémico a las corridas y facilita por ello la estabilidad del sistema bancario. Tanto la Escuela Austriaca de Economía como la Teoría Económica Soberanista criticamos el rol de prestamista de última instancia del Banco Central.
Sin embargo, de ello no se sigue que la creación de dinero bancario sea exógena. La función de prestamista de última instancia no crea el crédito, ni determina su volumen, ni precede causalmente a cada acto de préstamo. Su papel es ex post, contingente y excepcional.
CREACIÓN ENDÓGENA DE DINERO
Para el liberal austríaco, la única forma reconocida de creación monetaria endógena es cuando "La gente da mas valor al dinero, por lo tanto sube el poder adquisitivo y por lo tanto bajan los precios, por lo tanto subir el poder adquisitivo está mandando una señal por ejemplo si fuera patrón oro a la producción aurífera para producir mas oro... eso es una expansión endógena de dinero". Mas allá de lo limitada de esta visión, esconde tras ella la mayor forma de creación endógena de dinero: la bancaria.
Cuando hablamos de endógeno se está haciendo referencia a que se produce dentro del sistema económico. La expansión crediticia ocurre antes y al margen de cualquier intervención estatal o del banco central, como resultado de decisiones descentralizadas de bancos comerciales que responden a expectativas de rentabilidad, riesgo y demanda de crédito. La existencia del sistema de reserva fraccionaria -que permite a los bancos privados expandir la oferta crediticia, expandiendo la masa monetaria- precede la creación de los Bancos Centrales.
Los orfebres operaban ya con dicho sistema, lo descubrieron espontáneamente cuando veían que los retiros de oro eran en proporción menores a los depósitos existentes y que la aceptación creciente de pagarés, les permitía conceder préstamos más allá de lo atesorado en ese momento. Estamos frente a la originara expansión crediticia y el privilegio de la creación monetaria privada.
Desde el punto de vista estrictamente operativo y contable, cuando un banco moderno concede un préstamo crea un registro contable, un asiento, simultáneamente crea un depósito. Esto no es otra cosa que dinero bancario escritural, hoy en día es dinero virtual, los depósitos a la vista incrementan la masa monetaria, es el tipo "de dinero" que predomina ampliamente en la economía moderna.
El otorgamiento de un crédito no requiere un aumento previo del ahorro real, ni una inyección previa de dinero base, ni una autorización cuantitativa del banco central. En consecuencia, la expansión del dinero bancario responde endógenamente a la dinámica del sistema económico, lo cual satisface plenamente la definición de endogeneidad monetaria. Recalificar este proceso como exógeno por el mero hecho de operar dentro de un marco regulatorio, equivale a vaciar el concepto de exogeneidad de todo contenido analítico.
El argumento de que la expansión crediticia sería “artificial” porque no surge del ahorro previo tampoco demuestra exogeneidad. Al contrario, confirma el carácter endógeno del proceso: el crédito anticipa ahorro futuro y reorganiza intertemporalmente recursos dentro del sistema económico. Que esta anticipación sea considerada indeseable desde una perspectiva normativa, no la convierte en exógena; simplemente la califica como distorsiva según esa perspectiva. Confundir una crítica normativa con una caracterización causal es un error de categorías. A ello se debe agregar que en el sistema financiero moderno, no llega a ser un anticipo de ahorro, ya que es creado ex nihilo.
Más aún, la tesis de Benegas Lynch (h.) se vuelve internamente inconsistente cuando se examina que en un escenario de ausencia de un banco central, un sistema de banca con reserva fraccionaria seguiría siendo capaz de expandir crédito y crear dinero bancario de manera endógena, limitado por la solvencia, la confianza y las cámaras de compensación, pero no eliminado. La historia de los sistemas bancarios previos a los bancos centrales modernos muestra que la creación endógena de dinero bancario no es una consecuencia necesaria del prestamista de última instancia, sino una propiedad estructural del crédito bancario privado.
Por tanto, el banco central no es la causa de la endogeneidad del dinero derivado de la expansión crediticia, sino un marco de estabilización de una dinámica ya endógena. Atribuir la expansión crediticia exclusivamente al incentivo político y regulatorio y por ello considerarlo exógeno, equivale a afirmar que, sin Estado, los bancos no pueden crear o expandir crédito, lo cual contradice tanto la teoría monetaria como la experiencia histórica. Lo que el banco central hace es socializar el riesgo sistémico privado. La lógica endógena del dinero bancario, surge del propio funcionamiento del crédito en una economía monetaria.
En definitiva, la estrategia argumental de Benegas Lynch (h.) no demuestra que la creación de dinero bancario sea exógena, sino que redefine exogeneidad para incluir todo fenómeno que no le resulte normativamente aceptable.
Desde un punto de vista analítico riguroso, la conclusión correcta es clara: la creación de dinero bancario es operativamente endógena, incluso si se considera institucionalmente inducida o políticamente condicionada. Negar esta distinción no fortalece la crítica austríaca al sistema monetario contemporáneo; la debilita al sacrificar precisión conceptual en favor de una imputación ideológica inmersa en el dualismo maniqueo que afirma que todo lo perjudicial es de origen político exógeno y todo lo eficiente es endógeno y privado. El objetivo racionalmente previsible de Lynch es negar cualquier tipo de objeción o evidencia que señale un origen endógeno privado con efectos perjudiciales que generen desequilibrios y crisis, ya que ello habilitaría solicitar la intervención del Estado, un anatema para los anarquistas de mercado.
Dicho todo esto, es necesario aclarar desde la Teoría Económica Soberanista, que la creación monetaria es exógena por ejemplo cuando el Banco Central imprime dinero papel de manera directa, pero destacando que el volumen monetario exógeno suele ser menor al 5% del total. La hegemonía del señoreaje monetario es principalmente privada en la mayoría de los países, por tanto la responsabilidad del fenómeno inflacionario es proporcionalmente privado.
Explicado de manera simple, es posible afirmar que la inflación es el efecto, la causa es la expansión endógena de dinero que no es otra cosa que la expansión crediticia, ¿que quiere decir endógena? que se origina en el mercado, no es política, la autoridad monetaria nacional puede a lo sumo regularla, permitirla o prohibirla. El problema es la decisión de los banqueros de expandir, y lo hacen porque es un incentivo y un privilegio exorbitante.
Estoy desarrollando la Teoría Económica Soberanista justamente para poner en manifiesto esta estafa y a todos los economistas a sueldo que esconden este mecanismo extractivista. Cuando digo a sueldo me refiero a aquellos que son financiados por múltiples fundaciones liberales globales que reciben a su vez fondos de las grandes corporaciones y bancos, a los fines de defender una retórica que maximice sus privilegios.
Banca libre y coeficiente de reserva del 100%
Una réplica previsible desde la tradición austríaca frente al reconocimiento de la endogeneidad del dinero bancario consiste en afirmar que dicha endogeneidad no es inherente al crédito, sino una consecuencia contingente de un diseño institucional defectuoso. Según esta respuesta, en un régimen de banca libre auténtica —sin regulación— la creación endógena de dinero desaparecería, restaurándose una relación directa entre ahorro real y crédito. Esta objeción, aunque coherente como propuesta normativa, no invalida el argumento analítico previamente expuesto y presenta varios problemas conceptuales. Destacando al mismo tiempo que un sistema de banca libre puede ir de la mano con la reserva fraccionaria, lo cual en cierta forma era la propuesta de Mises.
*En primer lugar, esta réplica desplaza el debate del plano descriptivo al normativo. El hecho de que un sistema alternativo pudiera, en teoría, eliminar o reducir la creación endógena de dinero bancario no implica que dicha creación no sea endógena en el sistema efectivamente existente. Proponer un coeficiente de reserva del 100% es reconocer implícitamente que, sin esa norma explícita, el sistema bancario tiende estructuralmente a crear dinero mediante el crédito, reducir el encaje solo acelera la expansión crediticia-monetaria. Es oportuno señalar que los bancos privados tienen incentivos para reducir el encaje o coeficiente de reserva, ya que aumenta sus beneficios, racionalmente. Mientras mayor sea la expansión crediticia mayores serán los beneficios e intereses ganados. Es decir, la propuesta confirma —no refuta— la endogeneidad operativa del dinero bancario. Aprovecho para aclarar que desde la Teoría Económica Soberanista defiendo que la aplicación de un coeficiente de reserva del 100% es preferible a un sistema de reserva fraccionaria.
*En segundo lugar, incluso en los modelos de banca libre históricamente citados como ejemplos de disciplina de mercado, la creación de medios de pago endógenos no desaparece, sino que adopta formas funcionalmente equivalentes. Sistemas de compensación interbancaria, emisiones de pasivos convertibles, letras bancarias y otros instrumentos han cumplido históricamente funciones monetarias sin respaldo del 100% en dinero base. La evidencia histórica sugiere que la competencia bancaria modifica los límites y la estabilidad de la expansión crediticia, pero no elimina su carácter endógeno. En mi libro "Trump contra el globalismo" (2021) explico el fracaso del sistema de banca libre con un ejemplo de la experiencia histórica estadounidense.
*En tercer lugar, cabe destacar que la implementación del sistema de reserva fraccionaria fue una iniciativa espontánea de orfebres y banqueros, motivados por el privilegio que implica. Luego, la defensa del coeficiente de reserva del 100% incurre en una tensión interna dentro de la propia tradición austríaca. Aunque no lo reconozcan, para que dicho régimen sea efectivo, se requiere un intervencionismo estatal, una prohibición legal explícita de la intermediación bancaria basada en pasivos a la vista, así como una autoridad coercitiva encargada de su cumplimiento. Esto implica un grado de intervención institucional que contradice el argumento de que la endogeneidad monetaria sería un mero producto del intervencionismo estatal. Paradójicamente, eliminar lo que consideran creación exógena de dinero exige más intervencionismo normativo, no menos.
Por último, desde un punto de vista lógico, la apelación a la banca libre o al coeficiente del 100% no responde al argumento central aquí defendido: que en el sistema monetario contemporáneo la creación de dinero bancario es endógena. A lo sumo, esta réplica afirma que dicha endogeneidad sería indeseable y que podría ser mitigada o eliminada bajo otro régimen institucional. Pero una propuesta normativa no puede funcionar como refutación descriptiva sin incurrir en una falacia de cambio de nivel analítico.
En consecuencia, la apelación austríaca a la banca libre no invalida la tesis de la endogeneidad monetaria. Él mismo dice: "El free banking no se pronuncia sobre el encaje. Libera al relación contractual entre clientes y bancos" min. 36:30, como era de esperar no reconoce la asimetría de poder, ni el incentivo de los banqueros a manipular el encaje bancario para expandir el crédito, aumentando endógenamente la masa monetaria.
El desacuerdo real no reside en el diagnóstico sobre lo perjudicial que es para una economía una expansión monetaria desbocada, sino en la evaluación sistémica y funcional, asi como la divergencia del mecanismo causal y las responsabilidades.
La confusión dogmática en la que caen los anarquistas de mercado, oscurece la comprensión del fenómeno monetario real y por ello impide una posterior resolución positiva del problema.
Si te gustó mi análisis te invito a conocer la Teoría Económica Soberanista.
Por Theo Belok, padre de la Teoría Soberanista; escritor y analista geopolítico, autor de "Globalismo: ¿Qué es y cómo derrotarlo?" y "Trump contra el Globalismo" . Sigue sus análisis en su sitio oficial: teoriasoberanista.com

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