2026: UN MUNDIAL WOKE CON VARIAS LECCIONES
Por Theo Belok.
La selección favorita para ganar el mundial lo terminó ganando, los medios de comunicación masivos del mundo iban por España o Francia; en cuanto al seleccionado argentino de Messi, el último ex campeón de 2022, debía ser borrado del mapa futbolístico.
La selección española ganó bien, fue un mejor equipo en la final, pero sin brillar. Argentina -mal que me pese- no merecía ganar ese último partido. No obstante, existen fuertes indicios de que la final pudo ser arreglada bajo aprietes, para que España saliera campeón (ver este video), además se emitieron 7 irregularidades en el mercado de apuestas y el seleccionado español está siendo investigado.
Más allá de la final, la actuación futbolística del seleccionado albiceleste fue notable y épica, con remontadas infartantes. Nadie que no sea argentino podría comprender como se vive el fútbol aquí, en la tierra de Maradona y Messi, los mejores jugadores de toda la historia del fútbol mundial.
LO QUE NADIE COMPRENDE
En Argentina solemos mezclar todo, fútbol, política, religión, identidad y economía. Todo lo hacemos con gran pasión, se escucha en la hinchada, en los vibrantes estadios donde se entonan canciones pegadizas. Charlas diarias, el asado, el Fernet, el mate, las banderas. Aquí se suele hacer un juego de palabras y números para elevar a los máximos ídolos del fútbol a un estatus casi religioso.
Tenemos al D10S: fusión de la palabra Dios y el número 10, dorsal histórico de Diego Maradona. Representa la devoción hacia él y la creencia de que su talento era divino.
Tenemos al Messiah: es un juego fonético entre el apellido de Lionel Messi y la palabra Messiah (Mesías). Se utiliza para señalarlo como el "salvador" futbolístico del país.
Medio en broma, medio en realidad, buscamos símbolos e identidad propia.
Lo que nadie comprende más allá de nuestras fronteras, es que nuestra final en este mundial, fue contra Inglaterra y la ganamos. Argentina dejó de jugar el mundial al terminar ese partido contra los piratas imperialistas. La Argentina de la final contra España, ni siquiera parecía la misma que había jugado hasta entonces, ¡no hubo siquiera disparos al arco! 20 disparos contra 0. Es anómalo para una final, y anómalo para nuestra selección. Otros datos anómalos para darle contexto: Argentina vs Argelia tuvimos 10 disparos al arco, contra Austria rematamos 12 veces, contra Jordania 12 veces, contra Cabo Verde 22 veces, contra Egipto 19 veces, contra Inglaterra 15 veces. Durante los 90 min. contra España cero remates, solo cuando Argentina iba perdiendo, en el alargue y perdiendo, solo 2 remates sin mucho peligro. ¿realmente se quiso ganar este partido? Hay quienes dicen que España tiene una defensa tan poderosa que nadie llega a su arco. Dato: Cabo Verde le remató 6 veces, Arabia Saudita 3, Uruguay 5, Austria 5, Portugal 10, Bélgica 5, Francia 10, Argentina 0. ¿Alguien obligó a Argentina a frenar el acelerador?
Supongamos que la mafia de la FIFA y la elite mundial no tuvieron nada que ver con el resultado. Sin dudas, todas las municiones argentinas se gastaron contra Inglaterra, el país que posee un enclave colonial en pleno siglo XXI y ocupa ilegalmente las Islas Malvinas (que ellos llaman Falkland Islands). Inglaterra también invadió dos veces nuestras tierras continentales en 1806 y 1807. Si, invadieron Bs. As. y fueron derrotados en ambas ocasiones. Luego, en la Batalla de la Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845) las tropas argentinas de la Confederación combatieron nuevamente contra los ingleses y volvimos a vencer, defendiendo heroicamente nuestra soberanía nacional.
Solo quedaban en sus manos las Islas Malvinas, intentamos recuperarlas infructuosamente en la guerra de 1982. Fue entonces cuando EE.UU. olvidó su "Doctrina Monroe" y traicionó a Argentina apoyando una potencia mundial europea contra una nación americana, al igual que Chile, nuestro gran vecino que colaboró con Inglaterra.
Cuatro años después de la guerra por Malvinas, en el mundial de México 1986, salimos campeones. En aquel momento teníamos a Diego Armando Maradona, el partido en contra Inglaterra siempre es una final, una sublimación de un enfrentamiento político histórico. El Diego hizo dos goles bíblicos, uno de ellos considerado el "gol del siglo".
Bajo ese contexto amplio, puede ser comprendida la bandera escrita con el lema "Las Malvinas son Argentinas" desplegada improvisadamente por un jugador de la selección, y que le dio un hincha minutos después de terminado victorioso el partido contra Inglaterra este 2026. Al parecer esta afrenta al poder mundial le salió muy caro al seleccionado.
CHOQUE DE CULTURAS EN INGLATERRA, FRANCIA Y PAÍSES BAJOS
Muchos ingleses se rieron de que Argentina perdiera la final, muchos argentinos ríen de que ellos estén perdiendo su país, ya que tienen cada vez menos población inglesa. Bueno, en realidad como soberanistas no reímos, nos entristece y nos apena tanto como lo sucedido en Europa tras la eliminación de Marruecos. Se registraron graves incidentes y más de 250 detenidos en Londres, París y La Haya (La Voz). Hubo violentos enfrentamientos, incendios de vehículos y disturbios tras la victoria de Francia en los cuartos de final de la Copa del Mundo, ya que inmigrantes marroquíes expresaron su frustración a la vista de todos. ¿Se dan cuenta de esta locura? ¿Incidentes en Londres porque Marruecos queda afuera del mundial en EE.UU.?
CAMPAÑA INTERNACIONAL DE ODIO CONTRA ARGENTINA
El sistema globalista no soporta una selección que represente homogéneamente su propia nación, el globalista es un promotor del progresismo woke, y la disolución de identidades colectivas, quiere seleccionados multiculturales y multinacionales. Quieren seleccionados versión Netflix, con altas cuotas de diversidad e idealmente sin eurodescendientes.
Literalmente iniciaron no solo una campaña mediática, sino una ridícula petición para 'Echar a Argentina del Mundial' (1) (2). Donde supuestamente 23 millones de "haters" votaron. Luego se descubrió que fueron simples bots. Pero hubo campañas propagandísticas evidentes para desacreditar al seleccionado argentino. Una actitud diametralmente opuesta al mundial de 2022 donde todos parecían amarnos. Eran prácticamente los mismos jugadores, el mismo país. ¿No parece raro?
Desde la ignorancia, se ha acusado al seleccionado argentino de ser racista por no incluir afrodescendientes, esa fue la opinión del actor Samuel L. Jackson (4). Las acusaciones internacionales contra la Selección Argentina de fútbol se basan en una interpretación demográfica errónea, ya que la composición del plantel refleja la realidad de la población. Historiadores y sociólogos aclaran que la ausencia de jugadores afrodescendientes se debe a factores demográficos e históricos del país, no a una política de exclusión o racismo en la convocatoria de futbolistas.
En Argentina no existe realmente el racismo, no hay conflictos étnicos ni raciales graves como en Estados Unidos o Europa, no nos gusta hablar de raza, no catalogamos a las personas por el color de piel. Pero como dato duro para que los desinformadores izquierdistas como Samuel tengan en cuenta, en el último censo oficial, solo alrededor del 0,7% de la población argentina se reconoció como afrodescendiente, una proporción radicalmente menor que en países como Brasil, Francia o Estados Unidos. Se trata de representación demografía, no de exclusión. La evidencia demuestra que hubo campañas virales, desinformación, falsos ranking para estigmatizar a la Argentina (5)
Éste país, históricamente importó una cantidad significativamente menor de esclavos africanos en comparación con otras potencias americanas y europeas durante la época colonial. Y los pocos que fueron liberados, murieron en la Guerra de la Triple Alianza. Resulta irónico que esas acusaciones provengan desde los países más esclavistas y racistas de la historia (EE.UU. e Inglaterra). También se escucharon algunas voces despectivas desde España, donde a los inmigrantes Argentinos nos llaman de manera discriminatoria "sudacas" (provenientes de Sudamérica). Parece que Inglaterra y España han olvidado quien les envió alimentos en la Segunda Guerra Mundial.
Tal vez las campañas de odio contra los argentinos, se deban a que permanecemos fieles a lo que somos, sin imposiciones ideológicas woke. Todos los humanos somos iguales en dignidad, lo que importa en el fútbol es el mérito. Por otra parte, desde el punto de vista político/demográfico, para una selección nacional debería importar no solo el mérito, sino también la representación proporcionalmente democrática de la población de dicho país. Nosotros cumplimos, otras selecciones no, prefieren aceptar la versión Netflix de identidad nacional.
LAS PALABRAS QUE NOS DEFINE
El delantero de la selección argentina publicó un mensaje en sus redes sociales luego de la caída en la final del Mundial 2026: “Agradecimiento eterno a todos los argentinos por estar siempre: alentando, apoyando y creyendo hasta el final. Todos soñábamos con llevar la copa a casa, pero más allá del resultado, lo que vivimos y sentimos durante estos 50 días no lo vamos a olvidar nunca”, escribió (6).
En otro tramo del mensaje, Álvarez puso el foco en la identidad del seleccionado y en el esfuerzo realizado para representar al país en el certamen. “Porque ganar es hermoso, pero representar esta bandera con entrega, compromiso y corazón es lo que nos define”, afirmó.
LAS PALABRAS DE MESSI
"Lo más lindo de todos estos años nunca fueron solamente los títulos, sino todo el camino. Compartir el día a día con este grupo, competir juntos, levantarnos en los momentos difíciles y disfrutar cada paso. Gracias a cada uno de mis compañeros, al cuerpo técnico y a todas las personas que trabajan todos los días para que esta Selección siga siendo una familia”, escribió Leo en la previa de la final del mundo. el Diez remarcó que lo hecho por la Selección Argentina ya quedó en los libros del fútbol, independientemente del resultado del domingo frente a España: ”Pase lo que pase mañana, este grupo ya escribió una historia que nunca vamos a olvidar y que nadie podrá borrar. VAMOS ARGENTINA” (7).
CONTRA LA AMERICANIZACIÓN DEL FÚTBOL Y OCCIDENTE
Desde un principio, éste fue un mundial diferente, sin vibra, sin alma, sin identidad. Comenzando que el anfitrión no fue un solo país, sino tres: Canadá, EE.UU. y México. Desnacionalizar la sede poco a poco es la idea, desnacionalizar cada equipo es la idea progresista. Numerosas quejas tuvieron lugar por los precios desorbitados de las entradas; las polémicas 'pausas de hidratación' (para poner publicidades); el ridículo show de canto del entre tiempo que duró media hora.
Luego tenemos la relación Trump-Infantino que desembocó en el escándalo de la tarjeta roja, donde el presidente norteamericano le hizo sacar la tarjeta roja postpartido al goleador Folarin Balogun de Estados Unidos, y que impediría que jugase a próxima partida. Tras el partido, el presidente republicano llamó personalmente por teléfono en tres ocasiones al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, exigiendo que se revisara la jugada porque, según su criterio, "no había sido una falta", tras lo cual se la quitaron y el jugador pudo participar del partido contra Bélgica. La medida provocó un enorme escándalo en el torneo. La Real Federación Belga de Fútbol se declaró "asombrada" y catalogó el hecho como un golpe a la integridad y ética del deporte.
Sumemos algunos arbitrajes más que discutibles y extraños movimientos en las plataformas de apuestas. Mientras algunos celebran este tipo de producciones al estilo del Super Bowl, otros consideran que el foco debería mantenerse exclusivamente en el fútbol.
En el programa "Sálvese quién pueda" (América TV), el periodista Diego Latorre hizo un aporte como ex futbolista y conocedor del tema: "Están atentando contra la esencia del fútbol, lo quieren americanizar, se enfocan más en los clientes. Los tiempos de descanso son de 15 minutos" (8)
Las grandes potencias occidentales están sepultando nuestra civilización y su gente, parece que los únicos que permanecemos de pie somos nosotros, estos "sudacas" odiados y discriminados de repente por todos lados, por querer seguir siendo como somos y no como quieren imponernos que seamos. Eso es soberanía espiritual. Rechazamos la ideología del multiculturalismo, las políticas DEI y toda clase de desprecio contra Occidente.
Por Theo Belok, padre de la Teoría Soberanista; escritor y analista geopolítico, autor de "Globalismo: ¿Qué es y cómo derrotarlo?". Sigue sus análisis en su sitio oficial: teoriasoberanista.com



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